¿Cuáles factores aumentan el riesgo?

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Los factores de riesgo para el suicidio más frecuentemente identificados son los siguientes:

 


A.    Ideas, planes o intentos previos: El factor de riesgo de mayor importancia es la existencia de la idea de suicidio. Las actuaciones suicidas previas, aumentan significativamente riesgosa posibilidad de un nuevo intento que podrá llegar a ser letal. Nos dan a entender que la persona ya fue capaz de pasar de la idea al hecho. Estos son quizás los dos factor y señal de riesgo más importantes de todos.
B.    Suicidio de personas cercanas: La muerte de amigos o personas cercanas puede operar como un evento desencadenante para realizar un intento de suicidio. En los adolescentes puede operar el llamado “efecto dominó”.
C.    Antecedentes familiares de suicidio: Los profesionales de la salud mental siempre tienen en consideración si existen antecedentes familiares de suicidio. Bien sea los antecedentes familiares de depresión (genética) o el resultado de un aprendizaje social (cultura), en cualquier caso hay que considerar los antecedentes familiares como un factor de riesgo importante.
D.    Abuso de alcohol y otras sustancias psicoactivas (SPA): Para todos los especialistas en esta temática, es muy clara la conexión que existe entre el abuso de sustancias y el riesgo de suicidio. Las evidencias muestran que el 40% de las personas muertas por suicidio, a quienes se les practicaron exámenes toxicológicos, dieron positivo a la presencia de sustancias. La sustancia más frecuentemente encontrada ha sido el alcohol.
E.    Presencia de un evento desencadenante: Que es la mal llamada “Causa del suicidio”. Pérdidas como la muerte de un ser querido, un fracaso académico, un rompimiento amoroso o un quebranto económico puede operar como el evento que activa las ideas de suicidio que se podían haber estado gestando con mucho tiempo de anticipación.
F.    Debilidad en la red de soporte social: Las personas que tienen la percepción de disponer de poco apoyo afectivo a su alrededor tienen mayor riesgo de suicidio comparativamente con quienes tienen la percepción de tener más personas que están dispuestas a ayudarlos.
G.    Estilo de afrontamiento evitativo: Dentro de las múltiples formas que existen para regular el estrés, se ha encontrado que quienes tienden a inclinarse por un estilo de afrontamiento de evitación pueden concebir más fácilmente las ideas de suicidio.
H.    Enfermedad mental: La depresión, la psicosis y algunos trastornos de personalidad, son algunos de los trastornos mentales que están más asociados con el riesgo de suicidio.


Los trastornos de personalidad son quizás un poco complejos de entender para el público en general. Se refieren a alteraciones en los patrones de comportamiento y que tienden a ser relativamente constantes. Causan un marcado y serio desajuste de la persona en su proceso de adaptación al entorno social. Un criterio para diagnosticar estos trastornos, es que la persona sea adulta. Es por eso que se tiene cierta reserva en hacer este tipo de diagnóstico en los adolescentes.